Era un constante adiós el que nos dábamos. Me sentía la ignorante del año, tan inocente e idiota que me creía todos tus halagos. Ya este argumento no tiene que ser hablado, sabes a que me refiero, tú, inocente malvado. De esta relación encuentro lo bueno en el adiós y como dice Peter Pan decir adiós significa solo olvidar. Justo lo que haré corazón. No quiero alargar el tema, es inútil y fracasado. El viento sopla y lleva consigo la frase ''el adiós final llego, querido amado''.